Saturar el audio ya no significa perder la toma
Todos hemos vivido esto: grabas, llegas a casa, abres el archivo y la onda está completamente plana por arriba. Saturada. Ese audio, tradicionalmente, no hay quien lo salve. Se repite la toma o se tira.
Con la grabación a 32 bits flotante eso cambia. Puedes coger esa onda saturada, bajarle 5 o 6 decibelios ya en la edición, y recuperar el sonido. Y funciona también al revés: si algo se te grabó tan bajito que casi no se oye, lo amplificas sin que se convierta en un ruido. Para mí es la característica más potente que puede tener un micrófono hoy.
Por eso me interesó el Comica VM40 cuando me contactaron. Aviso: este vídeo no está patrocinado; la marca me envió el equipo para que lo probara y os diera mi opinión, que es lo que voy a hacer.
Qué micrófono es y para qué sirve
Lo primero que hay que entender: el VM40 es un supercardioide, es decir, de cañón. Capta lo que tiene delante y por los laterales entra muy poquito.
Eso es una ventaja enorme para lo que solemos hacer: si estás al lado de una autovía y grabas con un micro normal, te llevas los coches. Con este, apuntando a la fuente, el ambiente se filtra muy bien y te quedas solo con lo que te interesa. Ahora bien, hay un micrófono para cada ocasión: si lo que quieres precisamente es capturar el ambiente, este no es tu micro. Para voces y sonidos concretos, perfecto.
Graba entre 20 Hz y 20.000 Hz, que es todo el espectro audible por el oído humano, y trae un filtro pasa-altos con un par de curvas seleccionables para recortar graves cuando te interese.
La rueda de ganancia: no la ignores
En el propio micrófono, donde en otros modelos iría la conexión, el VM40 lleva una rueda de ganancia. Ahí decides si la cápsula está más «excitada» o más contenida a la hora de captar.
Mi recomendación: haz pruebas antes de grabar en serio, subiendo y bajando hasta ajustarlo. A mí me suele quedar bien sobre 8 o 9, pero depende mucho de a qué distancia vayas a hablar. En el vídeo lo demuestro: con la ganancia al 9 y acercándome, el audio satura; luego bajo la ganancia y se oye limpio. Y la parte buena es que incluso saturado lo pude recuperar, precisamente por estar grabando en 32 bits flotante.
Las 3 formas de conectarlo
- Por USB-C, directo al ordenador o a cualquier dispositivo con entrada USB. Abres Premiere, DaVinci o un grabador de voz y ya estás grabando.
- Por cable analógico: de la salida analógica sale un minijack a XLR que puedes llevar a una grabadora o a la cámara. Es lo que hago yo con mi grabadora de sonido.
- De forma inalámbrica hasta el receptor, que tiene doble canal. Puedes grabar los 2 micrófonos a la vez, cada uno en un sitio, montar un estéreo o cubrir una entrevista. El alcance declarado es de 100 metros en línea recta sin obstáculos.
Mi consejo: siempre que puedas, graba por cable. El canal inalámbrico va en 2,4 GHz, y en ciudad, a cierta distancia, puede haber interferencias. Esos 100 metros son una cifra de laboratorio; en la práctica lo normal es trabajar a 5 o 10 metros, y para eso va sobradísimo. Pero si es una grabación con compromiso que no vas a poder repetir, usa además la salida analógica como respaldo. Esto no es un defecto del VM40: le pasa a cualquier sistema de microfonía inalámbrica.
El receptor: lo que más me ha gustado
El receptor tiene salida XLR para llevar la señal a la cámara o a una grabadora, salida USB para mandarla al ordenador y —esto es lo importante— salida de auriculares.
Poder escuchar en tiempo real lo que se está registrando mientras ajustas el nivel es de esas cosas que separan una grabación buena de un disgusto. Los números y los picos están muy bien, pero a mí me gusta oírlo: «ahí satura, bajo un punto». Desde el propio receptor también controlas el volumen de cada canal por separado, izquierdo y derecho.
- Botón izquierdo mantenido: inicia la grabación.
- Botón derecho: activa la grabación interna de respaldo.
- 3 modos de salida: mono, estéreo y safety track, la pista de seguridad.
Y la batería aguanta 10 horas en inalámbrico o 32 horas usando la salida analógica.
Cómo lo tengo configurado yo
Tiene app por Bluetooth. Enciendes receptor y micrófonos, se vinculan, te aparecen como VM40 y desde ahí activas filtros, eliges entre 24 y 32 bits y controlas la grabación sin tocar el equipo.
Mi configuración: modo safety track para tener el resguardo, y 32 bits flotante siempre. Con eso me queda la grabación interna de respaldo en cada micrófono y la señal del receptor entrando por XLR directamente a la pista de la cámara. Doble red.
«Pero el 32 bits ocupa más», me diréis. Sí, algo más que 24 bits. Pero pensad una cosa: el audio no ocupa nada comparado con el vídeo. Grabando en 4K a 60 o 120 fps te comes el disco; unos cuantos megas de más en la pista de sonido no van a ser tu problema. Y el sonido es determinante: con buena imagen y mal sonido, el vídeo no funciona. Al revés se perdona mucho más.
Los accesorios que trae
Viene todo en una bolsa con doble cremallera, muy fácil de transportar, y cada pieza con su funda:
- 2 pelos de gato, uno por micrófono. Imprescindibles en exteriores con viento: frenan el aire y lo que llega a la cápsula llega mucho más limpio. Quedan aparatosos, pero es lo que hay.
- 2 espumillas para interiores, donde no hay viento. No hacen de antipop, pero suavizan bastante las eses y los silbidos según quién hable.
- Pinza con amortiguador y zapata para montar sobre la cámara. El amortiguador importa: cualquier golpecito en un micro se registra como un ruido tremendo, y grabando a mano o con gimbal esto te absorbe buena parte de las vibraciones.
- Adaptador para pie de micro, que se enrosca al amortiguador. Muchos ya tenéis un pie en casa, y si no son baratos. Que venga incluido se agradece.
- Cables y manual en varios idiomas.
Mi conclusión
Un supercardioide inalámbrico, con grabación interna de respaldo, monitorización por auriculares, app, tres formas de conectarlo y 32 bits flotante. La combinación está muy bien pensada, y la red de seguridad que te da el 32 bits flotante es difícil de valorar hasta que te salva una toma que no podías repetir.
Si te interesa: Comica VM40 con un micrófono o la versión combo con dos micrófonos en Amazon España. A ti te sale igual de precio y a mí me echas una mano con el canal.
Un aviso para cuando lo tengas: los archivos de 32 bits flotante no están donde esperas y no se accede a ellos como a los de siempre, y a más de uno le ha dado un susto. Lo dejo explicado paso a paso en el blog, porque da para artículo aparte. Y si estás comparando micrófonos, aquí tienes el BOYA Magic 4 en 1 y el DJI Mic 3 con el móvil sin receptor.
En el vídeo lo saturo a propósito y luego lo recupero, para que lo oigas tú mismo. Si te ha servido, dale al like y cuéntame en los comentarios qué micro usas tú.
¿Te ha resultado útil este tutorial?
En mi canal de YouTube, Dron y Vídeo, tienes el vídeo de este artículo y tutoriales nuevos cada semana sobre drones, grabación y edición. Suscríbete y activa la campanita 🔔 para no perderte ninguno.
Suscríbete al canal
