Acabas de estrenar dron y te mueres por volarlo: para antes de cometer los errores de todos
Abres la caja con toda la ilusión, cargas las baterías y sales corriendo a volar. Normal. Pero justo ahí es donde se cometen los errores más típicos. En este vídeo te doy mis consejos para pilotos de dron que están empezando: dónde hacer los primeros vuelos, cómo se comportan los modos de vuelo, qué comprar y qué llevar siempre en la mochila.
¿Quieres sacarte los certificados de piloto de dron? He preparado un curso online que te lleva paso a paso por los exámenes de AESA: A1/A3, A2 y STS, con la normativa explicada con drones reales, tests con el formato del examen y los trámites de la sede electrónica. Échale un vistazo al curso de piloto de drones.
Los primeros vuelos: sitio despejado y modos de vuelo
No vayas a un sitio inapropiado a estrenar el dron. Busca campo abierto, un prado sin árboles, sin obstáculos y sin personas. Y ten muy en cuenta cómo frena el dron: cuando sueltas los joysticks, la inercia depende del modo — en modo Cine se detiene mucho antes que en modo Sport. Además, en modo Sport los sensores de obstáculos van desactivados de fábrica, porque a esa velocidad no les da tiempo a reaccionar. Mi recomendación para empezar: nada de modo Sport; Cine y Normal, y de menos a más, poquito a poco.
Otro clásico: elevar el dron a tope y grabarlo todo desde arriba. Desde tan alto apenas se nota el movimiento en el encuadre. Prueba una altura intermedia en tus primeros vuelos y, cuando hayas gastado un par de baterías, ya podrás bajar más cerca del suelo — dejando siempre al principio 5 o 6 metros entre el dron y cualquier obstáculo. Y haz los movimientos suaves, sobre todo las guiñadas: en la app DJI Fly puedes suavizar la respuesta de los joysticks y del gimbal (números bajos, movimientos más lentos). Si quieres practicar sin arriesgar la aeronave, échale un ojo a mi entrada sobre el simulador de DJI para aprender a volar.
Conoce la normativa antes de despegar
Infórmate de la normativa del sitio donde vayas a volar. Para los que vivís en España, tienes el mapa oficial de ENAIRE Drones: acércate al punto exacto donde vas a volar, púlsalo y lee lo que te dice. Ojo, que el que no salga ninguna zona de color no significa vía libre: el propio visor te avisa de que compruebes si estás en entorno urbano, porque un pueblo puede no salir dibujado como zona urbana y serlo igualmente (cuando lo comprobé, el casco de Jérica, mi pueblo, no salía marcado).
¿Y se puede volar en el pueblo? Depende del dron. Con uno de menos de 250 gramos (C0 o sin etiqueta) vuelas en A1; con un C1 de 250 gramos o más, también, pero a 5 metros de los edificios; y con un C2 y el certificado A2, a 30 metros (5 con el modo de baja velocidad). Los que no pueden volar en entorno urbano son los de A3: los C3, los C4 y los que no llevan etiqueta y pesan 250 gramos o más. Y en todos los casos: nada de sobrevolar concentraciones de personas, nada de pasar por encima de casas, patios o jardines sin permiso de su titular y nada de superar los 120 metros de altura (o menos, si la zona lo marca). Si estás obligado a registrarte como operador (con un dron con cámara, casi todo el mundo), tienes que comunicar el vuelo en entorno urbano al Ministerio del Interior con al menos 5 días naturales de antelación. Te lo cuento todo en mi guía de normativa, y si quieres sacarte los certificados de AESA, en mi curso de piloto de drones te preparo los exámenes paso a paso.
Qué dron comprar y cuántas baterías
Si es tu primera inversión o lo quieres para viajar, mi recomendación es un dron de la serie Mini: pesa poco y le sacarás más partido. Y para los que vivís en España o en el resto de la UE, con uno de menos de 250 gramos la normativa es más sencilla: vuelas en A1 y la formación A1/A3 no es obligatoria (aunque sí muy recomendable). Eso sí, si lleva cámara te toca registrarte como operador, y ojo con las baterías Plus, que en algunos modelos hacen que el dron pase de 250 gramos. Y en baterías, no te quedes con una: mínimo dos, lo ideal tres. Con una sola, justo cuando le has pillado el punto al sitio y quieres repetir ese plano que te ha gustado, toca aterrizar.
Sobre la batería en vuelo: no la apures. Acostúmbrate a mirar el nivel y no dejes que te pite el aviso de vuelta con el dron muy lejos, sobre todo con viento en contra, que hace trabajar más a los motores y consume más deprisa de lo que indica el porcentaje. Cuando empiecen los pitidos, tráelo tú de forma manual con tranquilidad, que hay tiempo de sobra.
Lo que siempre debe ir en tu mochila
- Una tarjeta de repuesto: es facilísimo dejarse la buena en el ordenador después de copiar las imágenes. Esa tarjeta antigua con menos gigas que tienes en un cajón, métela en la mochila.
- Un juego de hélices y el destornillador: un pequeño golpe no tiene por qué acabar con la sesión de vuelo.
- Antes de grabar, repasa: exposición correcta, histograma, botón de grabar pulsado, un par de segundos… y arrancas el movimiento. Luces, cámara y acción, como en el cine.
- Y el clásico de todos los principiantes (y no tan principiantes): quitar el protector del gimbal antes de despegar. A mí me ha pasado más de una vez.
Todos estos consejos los tienes desarrollados en el vídeo, y si quieres empezar con buena base, en mi curso online de iniciación al mundo dron lo vemos todo paso a paso. Cuéntame en los comentarios del vídeo qué error te ha pasado a ti — lo del protector del gimbal no cuenta, que eso nos ha pasado a todos.
Y si quieres sacarte los certificados de piloto de AESA (A1/A3, A2 y STS), tengo el curso de piloto de drones de Dron y Vídeo: lecciones cortas con la normativa explicada con drones reales, tests con el formato del examen, simulacros con cronómetro y los trámites de la sede de AESA paso a paso.
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